martes, 7 de octubre de 2008

¡OTRO DIENTE!

.
EN LA CLASE DE LOS PINGÜINOS NO PARAN DE CAERSE LOS DIENTES. ¡ESTA VEZ HA SIDO EL DE LUCÍA TOCA!

PARECE SER QUE UNA GALLETA FUE LA CAUSANTE DEL FELIZ ACONTECIMIENTO...

¡ENHORABUENA, LUCÍA!
.

Y, POR SUPUESTO, EL RATONCITO LE HIZO UNA VISITA....

.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hola Lucía!
Desde el trabaja de mamá y especialmente de parte de Ceci, te decimos que estas muy grupa y que tienes mucha suerte con ese ratoncito tan generoso.
Un besote muy grande.

Cecilia dijo...

Hola Lucia!!
Queremos darte la enhorabuena por este primer diente que se te ha caido.
¡¡ Este año el ratón Perez va a tener mucha tarea con los pingus !!.
Muchos besos para ti y para todos tus compañeros de Tomás y Ceci.

Anónimo dijo...

Hola Lucia, somos Oscar, Lara y Erika, a nosotros tambien se nos ha caido ya algún diente y el ratón también pasó por nuestra casa, esperamos darle algo más de trabajito este año sobre todo con Lara y Erika.
Muchos besos

Anónimo dijo...

Enhorabuena Lucía, seguro que dentro de poco le toca a Patricia, ya nos enteraremos.

Un beso de Gonzalo

LOS PINGÜINOS dijo...

Hola a todos. Soy Lucía.

Gonzalo: te quiero mucho.

Óscar, Lara y Erika: también os quiero mucho y os mando un beso a todos.

Mama: que te quiero mucho y a papá también.

Cecilia dijo...

¡¡ Hola de nuevo !!
He encontrado un cuento para que compartas con tus compis y que creo que os va a gustar, es sobre el ratoncito Perez y dice así:

Había una vez una ostra que estaba muy triste porque había perdido su perla.

La ostra le contó su desgracia a un pulpo que se arrastraba por el fondo del mar;

- ¿Cómo era la perla? - Blanca, dura, pequeña, y brillante.

El pulpo le prometió que le ayudaría y se fue. Se lo contó a una tortuga que estaba jugando con las olas. Ésta le dijo al pulpo que ayudaría a la almeja y se marchó a contárselo a un ratón que estaba merodeando por la playa. El ratón se apellidaba Pérez.

- Tiene que ser algo blanco, duro, pequeño, duro y brillante.

El ratón fue a buscar por ahí, pero no encontró nada que sirviera.

• Encontró un botón que era blanco, brillante y pequeño, pero no era duro, pues lo podía roer con facilidad con sus dientecillos. • Encontró una piedrecita blanca, pequeña y dura, pero no era brillante. • Encontró una moneda de plata blanca, dura y brillante, pero no era pequeña...

El ratón se fue a su casa triste y decepcionado porque no había encontrado nada. La casa del ratón estaba en un hueco de la pared de la habitación de un niño. El niño había dejado el diente encima de su mesita de noche; el ratón lo vio, se acercó y comprobó que era blanco, pequeño, duro y brillante.

Así que cogió el diente de leche y a cambio le dejó al niño la moneda de plata. Luego volvió corriendo a la playa y le dio el diente a la tortuga. La tortuga al pulpo, y el pulpo a la ostra, que se puso contentísima, pues aquel diente de leche era del mismo tamaño que la perla que había perdido. Así que lo puso en el sitio de la perla, lo recubrió con un poco de nácar, y nadie podía notar la diferencia.

Por eso, desde entonces, cuando a un niño se le cae un diente de leche, lo pone debajo de la almohada y por la noche el ratoncito Pérez se lo lleva y le deja a cambio un regalo, aunque no siempre es una moneda de plata.

Luego el ratón lleva el diente a la playa y se lo da a una tortuga que se lo da a un pulpo, para que se lo lleve a una ostra que ha perdido su perla.


Espero que os haya gustado, un beso para todos de Ceci.

LOS PINGÜINOS dijo...

¡¡¡Qué bonito, Ceci!!! Esta mañana nos lo ha contado Elena y ¡nos ha encantado! Además últimamente estamos como locos con el tema del ratoncito y los dientes.

¡Muchísimas gracias por compartirlo con nosotros y un beso grande de todos los pingüis!

Anónimo dijo...

A VER SI A ÁLEX SE LE CAE PRONTO ALGUNO POR QUE NO VEAS QUE ENVIDIA LE DAIS!!

LOS PINGÜINOS dijo...

¡Estamos tan emocionad@s con los dientes que hasta algun@s nos ponemos tristes porque aún no se nos caen!

Estamos intentando pensar que no tenemos que preocuparnos porque, má tarde o más temprano, se nos van a caer a tod@s, pero a veces es díficil...

¡Qué paciencia hay que tener con estos dientes!